Para el Equipo de la Pastoral de Obras Diversas es primordial responder a “Uno de los signos de los tiempos” para la Familia Vicentina Ecuatoriana y que la Iglesia nos pide: un trabajo de conjunto y en colaboración; toda la Iglesia, todos los que la formamos, tenemos la urgencia de la evangelización; es decir: consagrados y laicos y esto, a la luz del carisma y espiritualidad de San Vicente de Paúl, quien descubrió a Jesucristo como servidor fiel del designio de su Padre que lo consagró y envío a llevar la Buena Nueva del Reino de Dios a los Pobres. Los adultos mayores surgen como respuesta a las pobrezas que requerían la atención urgente de las Hijas de la Caridad. Las décadas del 50 al 70 son trascendentes para la Provincia, en lo que respecta al desarrollo del Área Social por dos motivos:
MISIÓN:
Anunciar a todos el gozoso anuncio del “Evangelio, donde impresiona gloriosa la Cruz de Cristo, invita insistentemente a la alegría” EG. N.5, especialmente a los más pobres y desvalidos que nos revelan el auténtico rostro de Dios y la Buena Noticia de su Reino, a través de la “caridad y de la evangelización” (Concilio Vaticano II), de la promoción humana y del cambio sistémico, en comunión con las demás ramas vicencianas para de esa manera brindar una respuesta efectiva y afectiva.
VISIÓN:
La Pastoral de Obras Diversas de la Provincia desea comprometer a todo corazón Vicentino en su convicción de ser llamado a evangelizar en la Iglesia a ejemplo de Jesucristo que “ha sido enviado a Evangelizar a los pobres” (Lc. 4,16) para con audacia ser signos creíbles del Reino en el mundo de hoy bajo la protección de María, Madre y Misionera.