Desde los inicios de la Compañía, se experimenta con gran gozo su capacidad de organización; gracias a esta, se concretan las PRIMERAS COFRADÍAS y, conforme avanza el tiempo, vemos que esta permite que la caridad sea efectiva.
Con el pasar del tiempo, y ya en vida de San Vicente y Santa Luisa, las Hermanas salen fuera de París y también fuera de Francia; es necesario. Hoy, en pleno siglo XXI, la Compañía, guiada por el Espíritu Santo, goza de una buena organización a nivel mundial y local.